miércoles, 24 de agosto de 2011

IMPORTANCIA DE LOS LÍMITES EN LOS NIÑOS

Nadie nace sabiendo de que manera hay que comportarnos, al contrario macemos guiados por el instinto, inmaduros, impulsivos e indisciplinados. Por esta razón los padres debemos enseñárles a nuestros hijos lo que se espera de ellos dentro de la sociedad, para establecer reglas y normas y así mismo definir las consecuencias de su incumplimiento. Sabemos que sobretodo en la edad preescolar, los niños se encuentran en una etapa egocéntrica, por lo que es necesario que los pequeños sean guiados y tengan límites hasta que ellos mismos tengan la capacidad de tomar decisiones adecuadas.
Actualmente el modelo autoritario de los padres se está dejando a un lado, porque no es posible querer que los niños cumplan órdenes solo porque el adulto lo dice, por un modelo mas flexible y permisivo. Pero es muy importante saber que este modelo no significa no poner límites.
Lo que se busca en la actualidad es formar niños autónomos, independientes y seguros. Los límites firmes, pero siempre con amor, le brindan seguridad al niño, ya que le ayudan a saber hasta donde puede llegar, qué sí y qué no puede hacer y también le indican al niño que sus actos tienen consecuencias, tanto positivas como negativas y efectos en las demás personas.
Se han hecho estudios en dónde se han encontrado los elementos fundamentales para que los niños crezcan sanos, y obviamente el establecimiento de límites es uno de esos elementos.
Los bebés de 0 a 12 meses, son muy pequeños para comprender los límites, recuerda que lo que les brinda mayor seguridad en esa etapa es el amor, cariño y protección.
De 1 a 3 años, los niños ya comprenden el significado de la palabra NO y que hay consecuencias relacionadas a su comportamiento. Aunque también la palabra NO a veces resulta desafiante por lo que hay que tratar de cambiarle la forma, por ejemplo.
-      en lugar de decirle no, “esto está mal hecho” o “está fuera del límite”
-      disminuye la cantidad de no, diciéndole lo que quieres que haga, así como las consecuencias, por ejemplo si el pequeño se va a acercar a las escaleras para subirlas, si subes esas escaleras te puedes caer.
-      Cuando tienes que decirle no, dale otras opciones, por ejemplo, “no pintes en la pared, usa esta hoja para dibujar”
Características de los límites (para que sea más fácil su cumplimiento):
-      Claridad debemos evitar las oraciones largas y asegurarnos que el mensaje quedó claro, a veces es conveniente pedir al pequeño que nos repita lo que se le dijo para así reforzar el mensaje.
-      Límites consistentes y firmes Ser firmes, nosotros como adultos sabemos lo que es mejor para ellos. Los límites no deben depender de nuestro estado de ánimo, ni del éxito o fracaso de la jornada laboral.
-      Desaprobar la conducta, no al niño, descalificar la conducta sin humillar al niño.
-      Límites razonables. Tomando en cuanta edad y madurez del pequeño.
-      Permitir que opinen. Si fomentamos la participación de los hijos en la creación y en la redacción de las normas y límites, habrá más posibilidades de que las cumplan de forma natural.
Existen límites físicos, por ejemplo “no puedes salir al parque si no te pones el suéter” y emocionales, por ejemplo, “nuestra familia es respetuosa y no se permite gritarnos unos a otros”, siempre sin reprimir sus sentimientos, no podemos pedirles que n
o se rían, enojen, lloren, etc.
Algo muy importante es que usted no necesita ser amigo de su hijos, necesita ser padre su padre y educarlo obviamente siempre con amor. Diga lo que quiere decir, de una manera firme y cariñosa y haga de una manera consistente lo que dice.
Las consecuencias de no poner límites las encontramos en niñ@s inmadur@s, dependientes de sus padres, caprichosos, que no toleran la frustración, que no saben ceder en sus relaciones personales, que se malhumoran frecuentemente.

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